¿Por qué es clave una buena Impermeabilización de Naves Industriales?

Las impermeabilizaciones de cubiertas se configuran como un punto clave de la seguridad de las naves.

Por lo general, las cubiertas de estos espacios industriales están construidas con materiales porosos. Empleando el acero como material de construcción principal y siguiendo la técnica de techos en lámina, la humedad se establece como un potente enemigo a combatir.

Impermeabilizando estas cubiertas a tiempo, evitamos el desarrollo de futuros problemas que podrían ocasionar importantes contratiempos, e incluso accidentes.

Hablamos de oxidación de la estructura y desprendimientos de la cubierta que podrían suponer daños a materiales y maquinaria, en el mejor de los casos. En la peor situación, un desprendimiento podría dejar gravemente herido a algún trabajador.

Una buena impermeabilización de cubiertas asegura no solo la estanqueidad de una nave industrial, sino también la resistencia a diferentes condiciones climatológicas.

De esta manera, no se debe contemplar la impermeabilización de cubiertas en naves industriales como un gasto más. Vistos los posibles problemas que puede ocasionar un techo poroso en un entorno industrial, la impermeabilización se ha de considerar una inversión necesaria para crear un entorno seguro y óptimo de trabajo.

¿Qué sistemas de Impermeabilización podemos encontrar?

Hay múltiples sistemas de impermeabilización de cubiertas entre los que un profesional deberá elegir, dadas las características particulares del trabajo. Factores como el material de la cubierta, o las condiciones de la misma afectarán en la toma de esta decisión.

Una buena impermeabilización de cubiertas asegura no solo la estanqueidad de una nave industrial, sino también la resistencia a diferentes condiciones climatológicas.

Encontramos por ejemplo el sistema de caucho clorado o clorocaucho. Entre sus ventajas encontramos el precio y la facilidad de colocación, aunque presenta una menor duración que otros sistemas.

También encontramos las membranas líquidas con base de poliuretano. Este sistema consiste en aplicar una capa pintada que al secarse se convierte en una membrana espesa impermeabilizante con propiedades similares al clorocaucho, aunque de mayor calidad. Es especialmente resistente a los rayos del sol, es muy elástica y no presenta juntas una vez aplicada. A pesar de sus ventajas, hay que destacar que la aplicación debe contar con un espesor mínimo para asegurar el correcto funcionamiento.

Otro de los sistemas más comunes es el que emplea láminas bituminosas. Este sistema tradicional de probada eficiencia ofrece muchas variantes, ajustándose a diferentes situaciones y necesidades. Ofrece una mayor garantía de ser bien colocado, aunque esta colocación es más costosa y pesada.

Así pues, queda patente la importancia de una buena impermeabilización en el caso de las naves industriales, conociendo además diferentes sistemas de aplicación.

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