Es la opción más sencilla y económica. La manta solar se coloca sobre la superficie del agua y aprovecha el sol para calentarla; además, evita que el calor se escape por la noche y reduce la evaporación. No calienta tanto como otros sistemas, pero es un complemento muy rentable que se amortiza rápido.
El agua de la piscina circula por unos paneles solares (normalmente en el tejado) que la calientan con la energía del sol antes de devolverla al vaso. Cuesta algo más de instalar que la manta, pero su funcionamiento es prácticamente gratis porque usa la energía del sol. Buena opción si tienes orientación y espacio.
Es hoy uno de los sistemas más eficientes y utilizados. Extrae el calor del aire y lo transfiere al agua, consumiendo bastante menos electricidad de la que aporta en forma de calor. Permite mantener una temperatura estable durante toda la temporada, aunque la inversión inicial es mayor que la de los sistemas solares.
Calientan el agua muy rápido y son útiles cuando necesitas subir la temperatura en poco tiempo o de forma puntual. Su inconveniente es el consumo: son los más caros de mantener, así que suelen reservarse para casos concretos más que para el día a día.
Para la mayoría de piscinas particulares en Madrid, combinar una manta solar (para conservar el calor) con una bomba de calor o paneles solares (para aportarlo) es lo más equilibrado entre coste y eficacia. Si tu piscina es de lámina armada, cualquiera de estos sistemas es compatible. ¿Tienes dudas con tu caso? Consúltanos sin compromiso.
Tanto si vas a calentar tu piscina como si quieres renovarla por completo, una buena base es un vaso estanco y en buen estado. En Avisa 99 somos especialistas en el revestimiento de piscinas con lámina armada. Consulta también nuestra rehabilitación de piscinas o escríbenos desde contacto.